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Cámaras de vigilancia no previenen delincuencia y sí fomentan control de la población

  • Cuauhtémoc, Benito Juárez, Iztapalapa y Gustavo A. Madero condensan el 50% de las cámaras de vigilancia en el DF

  • México D.F. tiene 13 mil cámaras, concentradas en el centro de la ciudad y en la frontera con el Edomex

Lun, 2013-04-29

COMUNICADO DE PRENSA (2013-17)

Luego de que las recientes políticas de seguridad pública en diversos países han establecido como indispensable el despliegue de distintos dispositivos electrónicos de vigilancia, resulta relevante conocer los objetivos y las consecuencias de su uso, de la información que gestionan y de las implicaciones sociales o políticas que generan, aseguró el doctor Nelson Arteaga, profesor investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede México.

“Todos estamos conectados a diferentes dispositivos de vigilancia. Desde las credenciales e identificaciones, la seguridad social, hasta el escaneo de iris, el registro de huellas digitales, los lectores de grupos sanguíneos, las, las redes sociales o las tarjetas bancarias”, explicó Arteaga al presentar los avances de su investigación “Cámaras de vigilancia e inseguridad en México”.

El especialista en temas de seguridad aclaró que la vigilancia es un elemento para la constitución de las sociedades modernas. “Las democracias modernas están sustentadas en la vigilancia para detectar las desigualdades. La vigilancia en sí misma no es buena ni mala, tiene dos rostros: uno, el control y el otro, la protección de las poblaciones”, mas lo importante, señaló, es saber hacia qué parte se inclinan la sociedad y el estado.

El incremento de la inseguridad en los últimos 20 años en México ha traído un pánico moral que ha promovido la proliferación de cámaras de vigilancia

"El incremento de la inseguridad en los últimos 20 años en México ha traído un pánico moral que ha promovido la proliferación de cámaras de vigilancia y la necesidad de controlar lo que pasa en los espacios públicos, aunque el uso de la información que proviene de estos mecanismos genera un desdibujamiento entre lo público y lo privado que hace que prevalezca un estado de cero tolerancia", consideró.

Así, en la construcción de los estados nación modernos, la vigilancia se constituye como una narrativa de la violencia que puede o no generar monopolios en la utilización y el control de la información que se deriva de su uso e implementación, enfatizó el sociólogo de Flacso-México quien desarrolló la investigación sobre algunos programas de video vigilancia en la zona metropolitana.

En un primer análisis, esta investigación contempló el seguimiento de las cámaras de vigilancia en Interlomas y el municipio de Huixquilucan, sitios en donde se establecieron los primeros sistemas de vigilancia en el país. El estudió concluyó que los mecanismos para vigilar se usaban en la mayoría de los casos para ejercer un control más severo de jóvenes de secundaria y el control de los cruces de frontera. En este municipio sólo se logró la detención de cuatro grafiteros gracias a la instalación de las cámaras.

En los municipios de Toluca y Tlalneplanta se detectó que la instalación del equipo de grabación ha sido útil en el control del tránsito vehicular y en la detección y señalización de líderes sociales. En los centros comerciales se utilizan como una herramienta de control de consumo y pocas veces para la detección de posibles riesgos.

Cámaras en la Ciudad de México

Del total de 13 mil cámaras instaladas en el Distrito Federal, el 68% son catalogadas como urbanas, es decir, localizadas en zonas que, según la ley, están orientadas a prevenir, inhibir y combatir conductas ilícitas, así como garantizar el orden y la tranquilidad de la población.

El 30% de las cámaras instaladas están dirigidas a vigilar las 175 estaciones de las 11 líneas del Sistema de Transporte Colectivo Metro. El 2% de las cámaras se localiza a lo largo de las principales avenidas que conectan el centro de la ciudad con las zonas habitacionales residenciales, localizadas en el sur y en el poniente de la ciudad. Las delegaciones Cuauhtémoc, Benito Juárez, Iztapalapa y Gustavo A. Madero condensan el 50% de las cámaras de vigilancia.

El seguimiento dado en estas localidades evidenció que la importancia de los mecanismos de vigilancia y control no radica sólo en la prevención o detención del crimen organizado, “estos mecanismos son propensos a generar una mayor segmentación social y un mayor control de la información y de la identidad de los ciudadanos que muchas veces es monopolizada por los medios de comunicación”, aseguró Arteaga.

“Se requiere pensar en reformas legales y políticas que mejoren las formas de gestión y administración de la cámaras, que permitan establecer un marco de protección pertinente de los datos personales, que no estereotipe grupos y espacios de públicos”, concluyó el especialista de Flacso México.