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Derechos fundamentales, vulnerados por el cambio climático

  • Derecho a la salud, al agua, a vivienda y alimentación los más vulnerados

Vie, 2017-10-06

Los efectos de los cambios climáticos no sólo traen consigo las implicaciones conocidas: calentamiento global, aumento del nivel del mar, incremento de huracanes, escasez de agua potable, extinción de especies. También tienen consecuencias severas en el disfrute de los derechos humanos.

Así lo expuso la investigadora de la Flacso México, Armelle Gouritin durante su conferencia magistral en el Séptimo Congreso Nacional de Investigación en Cambio Climático realizado el pasado martes 2 de octubre. Para Gouritin el enfoque de derechos contribuye a “equilibrar los pilares económicos, ambientales y sociales”. Favorece además la protección directa del ambiente, por lo que “es necesario promover el derecho autónomo a un medioambiente sano que reconozca y proteja su valor intrínseco”, afirmó.

La relación entre derechos humanos y medio ambiente debe contribuir a resolver de manera integral los problemas relacionados con los fenómenos naturales y tecnológicos, y también debe mediar para prevenirlos y articular acciones que permiten una mayor y mejor intervención tanto de las personas privadas como del Estado y de sus autoridades públicas.

La profesora de la Maestría en Política y Gestión Energética y Medioambiental de la Flacso México enumeró los derechos más vulnerables frente a los cambios climáticos en el mundo. En primera instancia mencionó el derecho al agua, dentro del que se incluye no sólo la presente y continua escasez del líquido, sino su distribución inequitativa.

En segunda instancia Gouritin mencionó el derecho a la alimentación, cuyo mayor reto es el del acceso a tierra de buena calidad, pues la mayoría de los suelos hoy se encuentran degradados y contaminados. “El extractivismo agrava todo y genera un efecto lento pero mucho más perverso: la pérdida de biodiversidad que impacta cada vez más a las comunidades que antes vivían de la pesca, la agricultura o el ganado”, enfatizó la experta.

Destacó que los derechos de los pueblos indígenas se vulneran no sólo cuando no son consultados sobre el uso y disposición de sus tierras, sino también cuando son consultados a través de mecanismos tramposos. “A tal punto que ahora unas comunidades indígenas quieren gozar del derecho a no ser consultados”. Las amenazas que surgen de la degradación del medioambiente y del cambio climático ponen en riesgo la existencia misma de los pueblos indígenas, dada su relación estrecha con el medioambiente.

La investigadora también se refirió al derecho a la salud, que se ve violentado por el uso de materiales o desechos que generan enfermedades crónicas en las comunidades, y que es un fenómeno amplificado por el cambio climático. El derecho a una vivienda digna también requiere de un enfoque de derechos humanos, pues cada vez son más los asentamientos de poblaciones en lugares de riesgo, que van a destruirse a causa de un fenómeno natural o antropogénico.

Todas estas afectaciones a los derechos fundamentales suceden en comunidades enteras que se ven obligadas a desplazarse por no tener agua, alimento, salud o vivienda. “En un futuro no tan lejano, los refugiados ambientales serán quienes encabecen las listas de migrantes en el mundo”, señaló.

La investigadora explicó que el Estado debe garantizar ya el disfrute de los derechos humanos a través de dos vertientes importantes: un enfoque horizontal en el que la autoridad gubernamental no sea la única responsable de las violaciones o soluciones, y un régimen de obligaciones positivas en el que se garantice la presencia del Estado, no sólo para arreglar o normar lo conflictos vinculados al medio ambiente sino también para evitarlos y fomentar políticas y cultura de prevención.